
El escritor malagueño Antonio Soler ha sido galardonado con el XLIII Premio Espasa 2026, un reconocimiento que llega por su ensayo Ocho del 50, una obra que bucea en la vida y la obra de ocho novelistas que marcaron la literatura española de la segunda mitad del siglo XX. El jurado, reunido este miércoles, ha decidido concederle el premio por unanimidad, destacando la capacidad del autor para convertir la historia literaria en una obra de creación y, a la vez, de recuperación de nuestra memoria cultural.
El galardón está dotado con 30.000 euros y la obra llegará a las librerías el próximo 28 de octubre. Más de un centenar de ensayos se han presentado a esta edición del premio, con una notable diversidad temática y geográfica, y el libro de Soler ha conseguido imponerse entre todos ellos gracias a la originalidad del planteamiento y a la calidad narrativa del texto.
Ocho escritores, cuatro vidas paralelas
En Ocho del 50, Antonio Soler reúne los nombres de Antonio Rabinad, Juan Marsé, Concha Alós, Carmen Martín Gaite, Alfonso Grosso, José Manuel Caballero Bonald, Ángel Vázquez y Jesús Pardo. Los agrupa en cuatro parejas a modo de vidas paralelas para explorar de qué manera sus experiencias personales se transformaron en materia de ficción. La infancia, la Guerra Civil, la posguerra, la orfandad, el exilio o la represión son algunos de los episodios que atraviesan estas páginas y que condicionaron tanto sus vidas como sus obras.
El escritor malagueño ha querido reivindicar especialmente a aquellos narradores que no han recibido el reconocimiento que merecen, como el propio Rabinad o Ángel Vázquez, a quien considera autor de una de las grandes novelas del siglo XX español. También rescata del olvido a Concha Alós y a Jesús Pardo, entre otros, mientras revisita a figuras más asentadas en el canon como Marsé, Martín Gaite o Caballero Bonald.

Un premio con prestigio entre escritores
El jurado, integrado por Leopoldo Abadía, Emilio del Río, Nativel Preciado, Fernando Rodríguez Lafuente y Pilar Cortés, ha valorado de la obra ganadora que reúne rigor, originalidad y una extraordinaria calidad narrativa en un ensayo que no se limita a estudiar a estos ocho escritores, sino que plantea una nueva manera de acercarse a toda una generación. Según el acta del premio, el libro consigue además hacer que la literatura del pasado vuelva a sentirse como algo vivo, cercano y necesario, algo que está al alcance de muy pocos ensayos de estas características.
Antonio Soler ha asegurado sentirse muy honrado por incorporarse a la lista de ganadores de un premio con tanto prestigio y se ha mostrado especialmente satisfecho por tratarse de un libro sobre libros y sobre la vida y la obra de autores fundamentales en su formación como escritor, algunos de los cuales llegaron a convertirse en amigos personales. La Generación del 50 estuvo formada por un grupo diverso de autores que escribieron sin abandonar España, sorteando las imposiciones del franquismo con cada uno su estilo. Algunos recibieron críticas que los tachaban de autores menores, aunque con el tiempo se les ha ido poniendo en su sitio.

Una trayectoria literaria reconocida
Antonio Soler nació en Málaga en 1956 y es autor de novelas como Las bailarinas muertas, por la que obtuvo el Premio Herralde y el Premio Nacional de la Crítica; El nombre que ahora digo, ganadora del Premio Primavera de Novela; o El camino de los ingleses, con la que consiguió el Premio Nadal. A estos títulos se suman El sueño del caimán, Sur, Sacramento, Yo que fui un perro o El día del lobo. Sus libros se han traducido a una docena de idiomas y cuenta también con reconocimientos como el Premio Juan Goytisolo, el Francisco Umbral o el Dulce Chacón.
El Premio Espasa ha reconocido en ediciones anteriores a autores como Albert Boadella, Antonio Escohotado, Daniel Innerarity, Jon Juaristi, Sergio del Molino, Stanley G. Payne o Javier Solana, y el año pasado el galardón recayó en Ana Santos por su ensayo Sembrar palabras. En esta edición, la participación ha sido especialmente alta y la mayoría de manuscritos procedían de España, seguidos de Argentina, México, Cuba, Colombia y Venezuela, con una gran variedad temática. La obra de Soler se ha impuesto entre las más de cien presentadas gracias a su calidad narrativa y a la inteligencia de su planteamiento.

Con Ocho del 50, Antonio Soler demuestra una vez más que la memoria constituye una forma de invención y que la novela, paradójicamente, puede acercarse más a la verdad humana que unas memorias estrictamente documentales. El escritor reconstruye con precisión y poder evocador unas vidas marcadas por la miseria o por una procedencia acomodada, pero siempre profundamente literarias. La publicación del ensayo está prevista para finales de octubre y desde ya se perfila como una de las lecturas imprescindibles del próximo otoño para los amantes de la literatura española.